Don Baloncesto: El legado de Eduardo Nájera


Tras ese buen primer paso en la preparatoria, Nájera recibió becas de Duke, Indiana, la estatal de Oklahoma y Nuevo México. Al final, se decidió por la Universidad de Oklahoma, en ese entonces dirigidos por el entrenador
Kelvin Sampson.El sueño americano de Nájera comenzó con una beca en la preparatoria Cornerstone Christian de San Antonio, Texas, del entrenador Chuck Skarshaug, viejo conocido por su trabajo en la LNBP. El de Meoqui, Chihuahua, se acopló muy bien al estilo norteamericano y cerró su paso por la preparatoria con interesantes números que lo llevaron a ser nombrado como miembro del All State en su último año.

El Lloyd Noble Center fue su casa durante cuatro temporadas y los aficionados a los Sooners supieron reconocer el talento y el compromiso del mexicano en la duela, por lo que rápidamente se convirtió en la figura del equipo. Su dominio defensivo y la garra que ponía en cada partido le hicieron ganar adeptos y atraer las miradas de los reclutadores de la NBA.

02_7_ioknajera350Oklahoma juega en el BIG 12, esto le dio a Nájera una gran experiencia al enfrentarse a equipos como Kansas, Missouri, Oklahoma State, Texas; equipos de gran historia en la NCAA.

Con el paso de las temporadas, sus estadísticas se incrementaron en todos los departamentos. La última temporada como colegial fue sin duda la mejor, promedió 34 minutos en la duela, 18.5 puntos, 9.4 rebotes, 2.1 asistencias y 1.8 robos por partido.

Estos números le valieron nominaciones importantes que lo llevaron a ser parte del tercer equipo All American, además fue seleccionado al equipo ideal defensivo del Big 12 y gracias a su comportamiento dentro y fuera de la cancha, recibió el premio "Chip Hilton Player of the Year", otorgado por el Salón de la Fama del Baloncesto.

En su paso como colegial, llevó al selectivo México a un cuarto lugar en la Universiada Mundial en Palma de Mallorca, España, en 1999, en donde promedio 20.1 puntos y 6.8 rebotes por juego.

Pero el sueño como profesional estaba por cumplirse. Nájera fue seleccionado número 38 en la segunda ronda del draft del año 2000 por los Rockets de Houston, aunque inmediatamente fue intercambiado a los Mavericks de Dallas. Con esto, Eduardo Nájera se convertiría en el primer mexicano en jugar en la NBA después de ser tomado en cuenta en un draft colegial.

Después de jugar cuatro años con los Mavs, Nájera se había ganado el respeto y habría pagado el derecho de piso en la liga pero fue transferido repentinamente a los Guerreros de Golden State. Afortunadamente, su paso en California fue efímero, y fue canjeado la siguiente temporada a los Nuggets de Denver, en el 2004. El entrenador George Karl fue fundamental y Eduardo tuvo su mejor rendimiento en toda su carrera como profesional.

Tras cuatro temporadas, Nájera sale de los Nuggets para llegar a los Nets de New Jersey, en donde comienza su viacrucis gracias las constantes lesiones. En este equipo baja considerablemente su productividad y después de dos temporadas para el olvido, deja a los Nets para unirse en el 2010 a los Bobcats de Charlotte en los que finalmente jugaría dos temporadas. A pesar de su rol como guía en un equipo lleno de jóvenes talentos, jugó muy pocos partidos, una vez más las lesiones serían su némesis.

Eduardo Nájera se ha mantenido al margen de los problemas federativos en México,  por lo que su continuidad y su aporte a la Selección Nacional ha sido pobre. La última polémica la levantó previo a los Juegos Panamericanos al decidir no participar por la falta de recursos de las autoridades para pagar el seguro que la NBA exige.

Pero más allá de las polémicas, Eduardo Nájera ha dejado un legado importante en el baloncesto. Se convirtió en un destacado jugador extranjero, en una liga como la NBA, muy exigente, donde muy pocos pueden llegar; y Eduardo no sólo llegó, sino que se mantuvo durante 12 temporadas.

Es de reconocerse también su labor comunitaria, el apoyo a las causas sociales, no sólo como embajador de la NBA sino como promotor del baloncesto infantil y juvenil en nuestro país. Esperamos que ahora en su nuevo rol como entrenador, mantenga la puerta abierta para otros mexicanos que buscan el sueño de convertirse en jugadores de la NBA.

La vara la ha dejado muy alta, pero debemos confiar en que algún día, no muy lejano, otro mexicano lo haga de igual manera o mejor. Ahí queda para la historia y como ejemplo del deporte en nuestro país, el legado de Eduardo Nájera, un mexicano que trascendió en el mejor baloncesto el mundo.

Facebook y Twitter @donbaloncesto

 
JCC Veracruz 2014
Artículos Relacionados
Nacional
Profesional
Estudiantil
Internacional
Asociaciones
Especiales
FIBA
Olimpiada Nacional
CNAAB
Todos los derechos reservados (c) 2009. FAUL Y CUENTA Diseño de página web por: LANDOIS